Para qué tener a los médicos en una sola lista
Para no buscar el número en un chat ni intentar recordar el apellido del especialista justo cuando hace falta.
Los contactos suelen estar dispersos: el médico de cabecera en la agenda, el dentista en los mensajes, el laboratorio en la hoja del análisis, la cita con el especialista en la web de la clínica. Mientras todo va bien, no molesta. Molesta el día que hay que cambiar una cita, enviar un informe o contarle a un médico nuevo quién lleva ya tu tratamiento.
Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIA), conviene reunir los documentos importantes en un mismo sitio, y los nombres y teléfonos de los médicos forman parte de esa lista.1
Una lista así no sustituye a la historia clínica. Responde a preguntas sencillas: quién, dónde, cómo contactar y para qué.
Qué anotar de cada médico
Bastan cinco puntos: quién es, dónde pasa consulta, cómo contactar, para qué vas y cuándo son las visitas.
Nombre y especialidad
Completo, como aparece en la hoja o en el informe, y, al lado, la especialidad: médico de cabecera, cardiólogo, dentista. Un año después, un apellido sin especialidad dice poco.
Clínica y dirección
El nombre, la dirección y, si cuesta encontrarla, la planta o el número de consulta. Si el médico pasa consulta en dos sitios, anota los dos.
Cómo contactar y pedir cita
El teléfono de recepción, un número directo o un correo si el médico los dio, la web o la aplicación para pedir cita. Anota a qué horas es mejor llamar.
Para qué
Breve y con tus palabras: «revisión anual», «lleva el tratamiento indicado en marzo». Es una nota para ti, no un diagnóstico.
Última y próxima visita
La fecha de la última consulta y la de la siguiente, si ya está dada. Así se ve al momento a quién hay que llamar para pedir cita.
En la misma lista añade algo más que médicos: la recepción de la clínica, el laboratorio donde te haces los análisis y la farmacia donde sueles recoger la medicación. Con ellos hay que contactar igual de a menudo.
Dónde guardar la lista y cómo mantenerla en orden
Donde vaya a estar contigo en el momento necesario, normalmente en el móvil. Y actualizarla en cuanto algo cambie.
Lo más cómodo es un sitio que llevas siempre encima: una nota o una aplicación en el móvil. Una copia en papel en casa le sirve a quien te ayude si el móvil no está disponible.
Corrige la entrada el mismo día en que cambia el número de recepción, el médico se traslada a otra clínica o se da una cita nueva. Cada pocos meses repasa toda la lista y quita a quienes ya no ves.
En su guía de emergencias para personas que están o han estado en tratamiento oncológico, los CDC aconsejan tener en un kit preparado de antemano el nombre y el teléfono del médico y la lista de medicamentos. El consejo sirve para cualquier tratamiento largo.2
Si el tratamiento lo llevan varios médicos, cuéntale a alguien cercano de confianza dónde está la lista y qué médico lleva el tratamiento principal. Esto es solo para encontrar rápido un contacto: las decisiones sobre el tratamiento las sigue tomando el médico.
Cómo funcionará en MedKeep
La aplicación tendrá una sección «Médicos»: una lista de contactos desde la que se puede llamar o escribir al momento.
- En la ficha del médico: nombre, especialidad, teléfono, correo, clínica y una nota.
- Se puede llamar o escribir un correo desde la propia ficha.
- Los contactos de los médicos se guardan en el móvil y se abren sin internet.
- La visita al médico se puede añadir al tratamiento: aparece en el horario en su día y hora.
- En el perfil se puede indicar un contacto de emergencia: nombre, teléfono y qué relación tiene contigo.
A las preguntas sobre el tratamiento Nomi no responde: dice que eso es cosa del médico o del farmacéutico y propone, por ejemplo, guardar el contacto del médico.
MedKeep no buscará ni recomendará médicos, y en la beta la ficha del médico no está ligada a tratamientos ni documentos. Los contactos solo los ves tú. La búsqueda de médicos cerca y la cita están previstas para la V2.

